viernes, 5 de febrero de 2010

Vengo del pasado: 3era parte

Ay! que idiota, tengo todo pero no se como entrar sin activar la alarma; podría esperar a que se valla y entrar. Aún así, la policía vendría instantáneamente.
Pensá sebastián, pensá, ya esta!. Voy a colocar la hormi-cam de manera que cuando se vaya de la casa marque el código de seguridad y así, mi cámara lo vea y grabe y ya tengo la manera de entrar sin riesgo. Se esta llendo, bien, mi momento ha llegado. Vamos, sonreí para la cámara, así, dame el número, si!, se fue. Por fin voy a obtener lo que tanto quería; bien, ahora abro la puerta y tengo unos segundos para poner la clave, 7... 9... 3... 7... 1, listo.
Mi plan hubiera salido a la perfección, si no hubiera sido por un error, estaba tan desesperado por ese anillo que no tuve en cuenta la posibilidad de que fred se haya olvidado algo y vuelva a buscarlo, yo tenía el anillo en mi poder, estaba anonadado por su belleza, y me quedé admirándolo, sin importar nada mas. Imaginaba que todo sería posible con ese anillo, sólo lo observaba, no me lo ponía, sólo lo veía.
Por otro lado mi buen Fred entraba a la casa si yo saberlo, aparentemente sin darse cuenta de lo que sucedía; y yo, ahí en la habitación como un tonto, posando la cálida gema en la palma de mi mano. Cuando me estaba por levantar e irme con mi tan ansiado premio, me sorprendió con que voy gruesa y con esa voy, que significaba que las cosas no habían salido como debían. Esa voz cambia mis planes, no sólo tendría que robarle sino también matarlo para obtener mi cometido.
Entonces, esa voz dijo: -¿quién eres?, ¿que quieres?- Fred.
-sólo quiero tu anillo, déjame salir y nada te pasará- Sebastián .
-si fuera otra cosa, dejaría que te la llevaras, pero eso es de mucho valor para mi- Fred.
-para mi mas, aún teniendo todo, pero de pronto apareció este anillo y decidí que quería tenerlo, te lo intenté comprar pero no quisiste; ahora te vas a quedar sin dinero y sin anillo- Sebastián
-no, no es por eso que lo querés. Te investigue y nadie sabe quién sos, lo único que encontré fue que desapareciste hace 41 años. Siempre me pareciste extraño, como si estuvieras en un lugar que no es tuyo. Decíme la verdad, si de cualquier manera te lo vas a llevar- Fred ...