martes, 1 de diciembre de 2009

Vengo del pasado : primera parte

Nadie sabe si esto fue verdad, un invento, un cuento o un juego perverso y retorcido de la imaginación, aun así, esta es la historia...
Estoy en el 2050!- Sebastián jorenz. (exhala)-igual ya nada me sorprende-. -lo ùnico que espero es que estos billetes que traje sirvan- .
Un año mas tarde... Listo, conseguí todo lo que quería, bueno casi todo. Conseguí un trabajo muy bien pago, me gane un premio importante en la lotería, me compre una mansión, y tengo un auto excelente. lo único que me falta es un anillo, uno muy valioso de un material descubierto hace poco del cual casi nadie había oído hablar y que una persona del barrio, poseía; es como una alianza de oro y en la parte superior tiene una gema de color negro en forma de estrella. Al día siguiente de enterarme de que fred era el dueño de la novena maravilla, intente comprárselo una y otra y vez, cada vez subiendo el monto que habría de pagar por el. Viendo que no lo conseguiría de esa manera, decidí recurrir a la manera más vil y despreciable en la cual un ser humano puede caer, le iba a robar a una persona. Era tanta mi ambición y mi falta de criterio y mi deseo por ese tesoro que en cada hora que pasaba mas lo anhelaba.
Pero dentro mío sabìa que todo esto solo lo hacia para llenar el vacío, el cual siento terriblemente por haber perdido a mi familia. Es triste despertar y enterarte que las vidas de las personas que más amaste se fueron y nunca más volverán. Al principio fue horrible la sensación, que hasta el día de hoy tengo, pero lo único que podía terminar de desgarrar mi corazón y mi alma, fue que no habían muerto en un accidente, si no que habían sido asesinadas a sangre fría, aparentemente para robarles. Hasta el día de hoy se me quebranta el corazón cuando veo la foto de mi amada, sabiendo que dentro de ella llevaba al que hoy seria nuestro hijo; a pesar de mí sufrir, que es el calvario mas grande que nadie pueda vivir, tenia una esperanza, el anillo.
Pensé y pensé cual seria la manera mas adecuada de obtener lo que quería sin salir herido, preso ò lo que es peor, muerto. Tenía muchas ideas pero ninguna en la que el no me apunte con una pistola o yo a èl. Había una, simple, pero tan sencilla que tenia la sensación de que no funcionaria. Pero dado que era la única en la que no terminaba mal, decidí ejecutarla.